En el jardín de esta casa, León Trotsky desempeñaba labores como la crianza de aves de corral y conejos, que le permitían distraerse de su intensa labor intelectual, pero sobre todo de las inmensas presiones que tuvo que soportar en aquellos tiempos, como las terribles noticias de los asesinatos de parientes y amigos a manos de la policía de Stalin, así como vivir bajo la intensa lluvia de injurias y descalificaciones que se originaban en Moscú y la amenaza constante de ser asesinado por agentes estalinistas.En este espacio reposan también las cenizas del líder revolucionario y de su esposa Natalia en una urna que se halla detrás de una estela funeraria que el arquitecto Juan O´gorman realizó en honor de León Trotsky.